Las materias primas renovables han servido de base para el desarrollo y fabricación de una botella totalmente biodegradable. Hasta el momento, los bioplásticos existentes en el mercado no presentaban propiedades aceptables para el envasado de líquidos y bebidas en botellas, debido a la baja resistencia térmica y la elevada permeabilidad del material empleado.

En ITENE se ha desarrollado un innovador producto –cuya patente se está tramitando – que incorpora nanorefuerzos a la matriz del bioplástico, y con los que se consigue una mejora de las propiedades. El nuevo material es un nanocompuesto (polímero procedente de fuentes renovables  + nanorefuerzo) basado en nanoarcillas modificadas superficialmente que proporcionan al material resistencia térmica y mecánica, y una reducción de la permeabilidad a gases, mientras que conserva la capacidad de biodegradarse.
Actualmente la sociedad reclama envases fabricados a partir de fuentes renovables y que cumplan las especificaciones exigibles para la conservación del producto que van a contener y que, tras su uso, se degraden, disminuyendo la generación de residuos.
Sin embargo, el comportamiento de los bioplásticos, en concreto del ácido poliláctico (PLA), uno de los más utilizados, no ha sido óptimo y hasta ahora no se había conseguido un material que resultara competitivo para las aplicaciones de mercado actuales, tales como botellas.
El PLA se esta usando con éxito en otras aplicaciones, como las bandejas para alimentos que están en cualquier supermercado, pero su uso en el sector de bebidas resultaba difícil debido a elevada permeabilidad que presenta este material; esto hacía que el contenido de la botella permeara a través del envase, y se produjera un colapso de las paredes de la botella. Asímismo, su limitada resistencia térmica, reducía su uso a condiciones atmosféricas con temperaturas ambientales bajas.
Los investigadores de ITENE han dado con la clave para solventar todas estas deficiencias y han obtenido, mediante la incorporación de nanoarcillas modificadas, un material bioplástico con propiedades mecánicas mejoradas: más resistente, menos rígido y con mejor comportamiento en la transmisión al vapor de agua, y la permeabilidad a gases, y al calor.
Varias multinacionales ya se han interesado en producir bajo la patente la botella fabricada con el nuevo material desarrollado por ITENE .
Esta innovación se ha presentado en Düsseldorf durante la última edición de INTERPACK, la feria más importante a nivel mundial dirigida a la industria del envase, embalaje y equipos de fabricación.
Este proyecto está financiado por el IMPIVA de la Generalitat Valenciana y los Fondos FEDER de la Unión Europea.