Por: Damián Frontera

Presidente de REDIT

ReditAtravesamos tiempos difíciles para los ciudadanos, las familias, las empresas. El endurecimiento de las condiciones para conseguir crédito ha hecho que muchas organizaciones vivan con un alto grado de incertidumbre y, lo que es peor, que muchas otras se hayan visto obligadas a cesar su actividad. Parece que, en este momento, el plantearse cambiar los productos, procesos, modelos de negocio o de gestión, es decir, la innovación, dé más vértigo que nunca. Y sin embargo, puedo asegurar por mi experiencia de varias décadas como empresario que innovar es, precisamente en tiempos difíciles, aún más imprescindible. Al mismo tiempo, también puedo afirmar que nunca ha sido más fácil que ahora en la Comunitat Valenciana afrontar este reto, dados los medios y apoyos a nuestro alcance.
La innovación es más necesaria porque se hace imprescindible ser competitivos, aportar valor añadido a nuestros productos y diferenciarnos de nuestra competencia. Y es más accesible porque tenemos a nuestra disposición un consolidado Sistema Regional de Innovación, capitaneado por REDIT, la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunitat Valenciana, y apoyado por otros agentes como las Universidades y el sector servicios. Nuestros 14 Centros poseen el capital humano, las infraestructuras, la tecnología punta y el conocimiento más avanzado para acometer estos procesos con garantías y permitiendo que los empresarios asumamos el menor riesgo posible.
En la actualidad, los centros de REDIT dan respuesta a las necesidades de innovación tanto de sectores como el textil, el mueble, la alimentación, el calzado, la cerámica, el juguete o la construcción, como de tecnologías de ámbito horizontal tales como la óptica, la logística, los materiales metálicos, plásticos, la informática, la energía, la biomecánica o el envase y embalaje. La Red, que cumple este año su X Aniversario, cuenta con un peso considerable dentro del Sistema Español de Innovación, del que actualmente representa el 20% de los ingresos totales, más del 60% de las empresas asociadas y el 65% de las empresas cliente.
Nuestra Red de Centros es un referente internacional de mejores prácticas en la colaboración público-privada. Los Institutos Tecnológicos son asociaciones privadas sin ánimo de lucro, con gran cercanía al tejido industrial al que dan servicio, ya que en sus órganos rectores participan los empresarios. Como muestra de su potencial destaca el hecho de que, en el ejercicio 2009, los 1.700 investigadores de REDIT han colaborado con 7.000 empresas asociadas y 12.000 empresas clientes de toda España, lo que ha supuesto unos ingresos de más de 127 millones de euros, ejecutándose 1.200 proyectos de I+D+i. De estos ingresos, más del 50% procede directamente del sector privado, gracias a los contratos con empresas, mientras que el resto proviene de fondos públicos competitivos de la administración autonómica, estatal y europea.
Estos resultados son muestra de que el modelo valenciano de Instituto Tecnológico, basado en el sector privado, cuenta con unas ventajas que lo hacen especialmente efectivo en un tejido productivo como el nuestro, fundamentalmente compuesto por pymes. De ahí que los centros tecnológicos se hayan constituido en pilares fundamentales para fomentar la innovación en las empresas, ya que conservan el equilibrio entre una excelente capacitación científica y tecnológica de máximo nivel y una gran capacidad de respuesta a las necesidades inmediatas de las empresas.
Por esta razón, puesto que la colaboración entre las empresas y los institutos tecnológicos es fundamental para asegurar la competitividad empresarial de nuestro territorio, desde REDIT esperamos la próxima aprobación de la Ley de Institutos Tecnológicos, actualmente en proceso de elaboración por parte de la Generalitat, que supondrá nuestro reconocimiento jurídico formal y nos dotará de un modelo de financiación plurianual estable y de un fortalecimiento patrimonial que redundará, sin lugar a dudas, en un apoyo más sólido a la industria valenciana.
Asimismo, se hace totalmente necesario el apoyo por parte de la Administración al desarrollo de los planes estratégicos que fijan el marco de actuación de la política industrial y de I+D+i, que nos permitan disponer de mayor previsión de futuro y que contemplen la inclusión de iniciativas que faciliten a las empresas el acceso a los programas de ayudas de las Administraciones Públicas. Entre estas medidas son importantes una simplificación de las cargas administrativas y de gestión, la publicación de convocatorias abiertas, plurianuales y con anticipación del importe de las ayudas a empresas y el apoyo a la industria a través de líneas que permitan la mejora del diseño, la diferenciación y el valor añadido, desde un enfoque que armonice la salud laboral y la productividad.
Por otra parte, son imprescindibles políticas estables que permitan un efectivo fortalecimiento a largo plazo de los centros tecnológicos, respetando en todo momento su modelo de funcionamiento y el necesario equilibrio que debe existir entre todas sus actividades, así como la consolidación de políticas orientadas a facilitar la transferencia de sus resultados al tejido productivo valenciano y, en especial, a las pymes.
Estamos seguros de que con la aprobación de la mencionada Ley de Institutos Tecnológicos, que formalice definitivamente el marco de nuestra relación estratégica con la Generalitat, saldrá fortalecido el sistema de innovación. Asimismo, la competitividad empresarial mejorará cuantas más pymes se acerquen y trabajen codo con codo con nuestros Institutos Tecnológicos, incorporando la innovación como una cultura empresarial y una cuestión para abordar en el presente y no en el futuro. Innovar, ahora, es más imprescindible que nunca.