La importante actividad productiva del sector de los zumos de naranja (España es el quinto país productor de naranjas y zumos del mundo y el primero dentro de la Unión Europea) también genera un volumen considerable de residuos: unos 1,2 millones de toneladas anuales, de forma relativamente concentrada. Estos residuos se destinan fundamentalmente a la fabricación de pellets para alimentación animal (solución costosa desde el punto de vista energético) o se depositan en vertederos.

Para dar salida a todas estas cantidades de residuos en forma de productos con mayor valor añadido, las empresas J. Garcia Carrión, Agrocode, Canagrosa, Plastipak, Lisanplast y Azvi junto con la Universidad de Sevilla, la Universidad Politécnica de Valencia y el Centro Tecnológico AIMPLAS, perteneciente a la red Fedit, han puesto en marcha el proyecto MIPLASCOE, subvencionado por CDTI a través del programa Innterconecta y apoyado por el Ministerio de Economía y Competitividad que pretende producir biopoliésteres por vía fermentativa a partir de residuos de la industria productora de zumo de naranja para la fabricación de elementos para la industria ferroviaria y botellas para el envasado del propio zumo.

El proyecto se centrará en la valorización de estos residuos a través de la extracción de diferentes monómeros mediante fermentación microbiana y la síntesis de biopoliésteres, que tras una modificación posterior se espera dotar de las propiedades adecuadas para su utilización en la extrusión de perfiles y para la producción de botellas mediante inyección-soplado.

El desarrollo del proyecto MIPLASCOE  (julio 2016- diciembre 2018) se enmarca dentro de las políticas de la Unión Europea en relación a empleo verde y economía circular.