Las revistas Packaging, Industrias Plásticas, Laboratorios y proveedores, infocampo.com.arg, ArgenBio, Food and news, Rede do Plástico y Mendoza online, se han hecho eco de los avances que ainia está logrando para obtener un nuevo envase para zumos, que sea biodegradable y con antioxidantes que permitan alargar la vida útil del alimento.

Hablamos de un envase muy especial, ya que se pretende que se fabrique a partir de los azúcares y de otros residuos ricos en carbono, nitrógeno y oxígeno existentes en las aguas residuales de las propias industrias de zumos. Es decir, trata de convertir los desechos en valor, aprovechando el agua de limpieza que este tipo de empresas utiliza para limpiar equipos y el lavado de frutas.
 
Esta agua residual contiene grandes cantidades de residuos orgánicos, en forma de azúcares, que se utiliza para la producción de plásticos que se degradan en el vertedero (los llamados bioplásticos).

Pero, cómo convertir el agua residual de una empresa de zumos, en un envase biodegradable y funcional para envasar el jugo de frutas.
En primer lugar, se transforma los restos orgánicos de las aguas residuales en un material polimérico (plástico) biodegradable. Para ello, se está estudiando utilizar ciertos microorganismos que son capaces de lograrlo.
Una vez obtenido este material, las propiedades del mismo serán mejoradas, con la incorporación de fibras de celulosa e ingredientes encapsulados con propiedades antioxidantes que permitirían alargar la vida útil del alimento que contenga el envase: el producto durará más tiempo en buenas condiciones.
Por último, este material se moldeará para darle forma a las botellas de zumo. Una vez validadas y testadas, se envasará en ellas el jugo de frutas de la misma empresa generadora de las aguas residuales. Así se cierra el ciclo: El generador del residuo se convierte en el beneficiario del nuevo envase, adaptado a la necesidad de su producto.
Para llegar a esto, se están aplicando los últimos avances en biotecnología, tecnologías del envase y microencapsulación.
Respuesta global a una demanda social
Este proyecto supone dar solución a una gran demanda social dirigida a preservar el entorno: la naturaleza de la cual vivimos. Según Ecoembes, los españoles reciclaron 7 de cada 10 envases domésticos en 2011. La tasa mínima de reciclaje establecida por la Comisión Europea se sitúa en 55%, España ha superado la media alcanzando los 68,3%.
Un equipo completo
El proyecto, liderado por ainia está compuesto por un consorcio internacional formado por AIMPLAS y la empresa Citresa, además de la Asociación Europea de Zumos de Frutas (AIJN) y otros nueve socios internacionales.
Esta iniciativa europea está financiada por el 7º Programa Marco, enmarcado en su compromiso con la búsqueda de soluciones sostenibles.
Alianza estratégica AIMPLAS- ainia
La alianza estratégica sellada entre AIMPLAS y ainia ha dado capacidad a ambos centros para ofrecer soluciones globales a industrias del plástico, envase y embalaje, alimentaria y afines; una cooperación que genera un gran potencial tecnológico y convierte a la misma en un referente europeo de primer nivel en envase y embalaje.