Cualquier alimento puede contaminarse, aunque son los más ricos en nutrientes los que con más facilidad se ven afectados: carnes, mariscos, pescados, huevos, lácteos etc. Las temperaturas elevadas ayudan a que los procesos de contaminación sean más fáciles de desarrollar.

Las intoxicaciones por alimentos contaminados cobran durante la época estival una importancia relevante debido a las molestias y potencial gravedad que algunas de ellas pueden presentar.  Cursan con un cuadro de gastroenteritis en donde la diarrea, los vómitos y las molestias abdominales son los síntomas más frecuentes, acompañándose de fiebre en muchas ocasiones. Los  niños pequeños,  los  ancianos y  las personas con enfermedades crónicas y  debilitantes son  grupos con riesgo aumentado de sufrir un deterioro  importante de su salud si contraen una toxiinfección por alimentos contaminados.
Cualquier alimento puede contaminarse, aunque son los más  ricos en nutrientes los que con más facilidad se ven afectados: carnes, mariscos, pescados, huevos,  lácteos etc. Las temperaturas elevadas ayudan a que los procesos de contaminación sean más fáciles de desarrollar.
Las enfermedades transmitidas por los alimentos pueden ser causadas por microorganismos y sus toxinas así como por la acción directa de productos químicos contaminantes.
Desde el punto de vista práctico, debemos sospechar que estamos ante una toxiinfección alimentaria cuando los síntomas comentados anteriormente  aparecen en 2 ó más personas que han consumido los mismos productos alimenticios y el comienzo suele ser cercano en el tiempo; habitualmente la sintomatología
Consejos prácticos para evitar intoxicaciones alimentarias.
• Cocine los alimentos adecuadamente, alcanzando la temperatura necesaria para una buena condimentación.
• Guarde en el refrigerador los alimentos antes de consumirlos. Si prepara comidas para consumirlas posteriormente, mantengalas siempre en la nevera. Si descongela algún alimento no debe volver a congelarlo.
• Si va a cocinar recetas en las que se utiliza huevos crudos, úselos pasteurizados o en su defecto tenga siempre presente que estén integros y sin suciedad. Si es preciso lávelos inmediatamente  antes de utilizarlos.
• Si prepara mayonesa o salsa caseras que llevan huevo añada sustancias acidificantes como vinagre o limón para impedir el crecimiento de gérmenes. No utilice nunca huevos con  la cascara rota o sucia.
• Lávese siempre las manos antes y después de manipular huevos o cualquier otro alimento.
• Los alimentos que contengan huevo en su preparación se deben consumir lo antes posible, debiendo mantenerse en el frigorífico si se van a consumir en frío. Los sobrantes no es aconsejable consumirlos. Si se preparan alimentos que contengan huevo para su consumo en caliente (huevos fritos tortillas) deben cocinarse bien a temperatura elevada, nunca dejarlos a medio hacer.
• Los recipientes, utensilios y superficies donde se cocinan los alimentos deben limpiarse escrupulosa y sistemáticamente, y siempre entre la preparación de dos platos diferentes.
• No coma en establecimientos de hostelería en los que sospeche que la higiene es deficiente.
• Revise siempre la fecha de caducidad de los alimentos, latas y conservas. Consúmalos dentro del periodo recomendado. Rechace cualquier alimento que huela o sepa mal. En estos casos vale la pena ser escrupuloso. Las conservas caseras deben ser muy cuidadas y preparadas con esmero.
• Si la intoxicación que le afecta es leve  reponga liquidos y combata la deshidratación bebiendo líquidos y sustancias para reponer sales. Es conveniente utilizar las ya preparadas por la industria farmacéutica.
Cuídese en verano y aproveche al máximo de sus vacaciones. ¡Feliz Verano!
Fdo. Iñaki Ferrando, Medical Marketing and Communication Manager de Sanitas.
RECUERDE QUE SANITAS TIENE UNAS CONDICIONES ESPECIALES POR PERTENECER A FEDIT. PARA MÁS INFORMACIÓN PINCHE AQUÍ O LLAME AL 902 555 161