– Los terremotos provocan hasta un 50 por ciento de lesiones y muertes por el mobiliario en las viviendas 260 millones de habitantes viven en zonas de riesgo sísmico en países de la Unión Europea y Turquía.

Los enseres y mobiliario de las viviendas son la causa de la mitad de las lesiones y muertes provocadas por los movimientos sísmicos, cifra que fluctúa dependiendo de la intensidad del seísmo y del acondicionamiento de las casas ante este tipo de siniestros, según refleja el estudio preliminar del proyecto de investigación europeo “SISMILE” sobre cómo minimizar desde el diseño y la producción de mobiliario la incidencia de elementos no estructurales en la seguridad de las personas ante los terremotos.
El informe de referencia que utilizará esta iniciativa para abordar su objetivo afirma que el mobiliario es el arma más destructiva, con un 45,33 por ciento de media en su incidencia, seguido de cristales y platos, y diversos materiales y electrodomésticos, entre los que se encuentran el microondas, la televisión, el ordenador, las perchas del guardarropa y armarios, la nevera, y otros de alta peligrosidad como cuadros, figuras, y otros elementos de decoración.
El proyecto, impulsado por el Centro Fedit AIDIMA (Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines), junto a ocho entidades y universidades de 6 países europeos, la coordinación de Turquía, y la colaboración asociada de Japón, pretende elaborar un compendio de contenidos sobre las consecuencias de estos desastres naturales en las personas provocados por el mobiliario, que permita desarrollar un sistema de aprendizaje sobre diseño y producción de elementos no estructurales mediante el estudio, análisis y simulación de lo que ocurre en el interior de las viviendas durante los seísmos.
El documento está basado en la precisa información recopilada por organismos japoneses y europeos a lo largo de los años y establece criterios diferenciados en función de las áreas de riesgo y experiencia en los siniestros. Concretamente, en el caso europeo, indica que “estos elementos no estructurales no han sido tenidos en cuenta ni desde la formación profesional, ni desde la ciencia sismológica”, situación que hay que mejorar en un área de riesgo con 260 millones de habitantes y con desastres que ya han provocado más de 300.000 muertes, precisa.
La investigación se centra, por tanto, en la prevención de la pérdida de vidas, propiedad y función de los edificios durante los terremotos debido a la acción de elementos no estructurales mediante el desarrollo de un sistema de aprendizaje, y la propuesta de establecer una formación especializada y reglada en los planes de estudio de la Unión Europea y que sirva, además, como una oportunidad profesional y de innovación para trabajadores y empresas.
Por este motivo, las 8 entidades de los países participantes, que coinciden con las zonas de mayor riesgo sísmico, como son Rumania, Bulgaria, Turquía, Grecia, Italia, y España, determinarán el nivel formativo del curso a desarrollar basándose en el Sistema Europeo de Cualificaciones.
El proyecto SISMILE, “Aumento de las habilidades profesionales para hacer frente a los riesgos por terremotos en el interior de los edificios”, está financiado por la Dirección General de Educación y Cultura de la Unión Europea a través del Programa de Aprendizaje Permanente “Leonardo da Vinci – Proyectos Multilaterales: Desarrollo de la Innovación”, y concluirá a finales de 2013.