– Los trabajos se enmarcan en el proyecto PLATENG, la “Plataforma para la movilidad y cooperación de las ingenierías Norte de Portugal-Galicia” – Se trata del primer programa de cooperación transfronteriza europea en el ámbito de la reglamentación profesional

El Instituto Tecnológico de Galicia (ITG) ha coordinado el proyecto PLATENG, una iniciativa que busca facilitar una mayor integración de las economías de España y Portugal en el ámbito del ejercicio profesional de la ingeniería. El programa busca potenciar la libre movilidad de estos profesionales que, pese a estar reconocida por las leyes europeas, no es sencilla debido a las diferencias existentes a uno y otro lado de la frontera.
En el desarrollo de los trabajos, que se prolongaron más de dos años, ITG asumió una labor de asistencia técnica basada en el análisis de la legislación aplicable en materia de competencia legal para el ejercicio de la ingeniería, los requisitos para el ejercicio profesional a ambos lados de la frontera y en la realización de una propuesta de armonización que integra las fortalezas de ambas regiones y que revela cómo oficializar la relación entre los colegios de ingenieros de España y la Ordem dos Engenheiros-Região Norte de Portugal. En el proyecto ha trabajado conjuntamente el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos –Demarcación de Galicia, el Ilustre Colegio de Ingenieros Industriales de Galicia (ICOIIG), el Consejo General de los Colegios Oficiales de Ingenieros Agrónomos de España y la Ordem dos Engenheiros de Portugal.
PLATENG, el primer programa de cooperación que se desarrolla a nivel trasnacional en el área de la reglamentación profesional, ha supuesto una inversión de 606.666,67 euros, de los cuales 455.000 euros fueron financiados con fondos europeos FEDER. Las conclusiones de este proyecto fueron presentadas el 25 de marzo en Tui por ingenieros gallegos y del norte de Portugal, coincidiendo con el 125 aniversario del puente que unió a los dos países.
Libre circulación de trabajadores
El proyecto Plateng se puso en marcha en abril de 2009, cuando la Dirección General de Fondos Comunitarios aprobó la propuesta presentada por los colegios de ingenieros. El acercamiento conseguido entre las cuatro entidades favorece la libre movilidad de los profesionales de la ingeniería ya que, pese a estar reconocida por las leyes europeas, no era sencilla debido a la existencia de distintas barreras como los diferentes sistemas de calificación profesional a ambos lados de la frontera.