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El Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) ha abierto una línea de investigación cuya finalidad es el desarrollo industrial de un coche solar. El proyecto se basa en un novedoso tipo de células fotovoltaicas que se instalan en el plástico que conforma el techo de los vehículos, y que actúan como fuente de energía. El proyecto está compartido con el Centro Tecnológico Cetemsa, de Mataró (Barcelona), y la Asociación de la Industria Navarra (AIN).
 
En una primera fase, los responsables del proyecto persiguen que los coches puedan aprovechar la energía solar para alimentar parte de la batería y cubrir las necesidades eléctricas de los componentes internos. La idea es conseguir, por ejemplo, la alimentación de las luces interiores o que el aire acondicionado se active con el coche apagado.
La tecnología fotovoltaica, sobre la que se basa este invento, supondrá un gran potencial como fuente de energía para este y otros sectores industriales. Además, permitirá producir células solares utilizando equipos de menor coste que en sistemas tradicionales y con un rendimiento superior.
El futuro vehículo solar no necesita una exposición directa y permanente. Basta con que le dé la luz para que las células fotovoltaicas se activen y cumplan su misión de generar energía. Las experiencias existentes hasta ahora se limitan a vehículos con escasa autonomía que dependen de la luz para moverse.