Por: Diego Carou Porto

Presidente Asociación iOP: Innovación y Optimización

Diego Carou Porto - Presidente Asociación iOP

Aunque el baile de cifras e información aparecido en los últimos meses en los medios de comunicación resulte difícil de seguir, lo cierto es que Alemania ha mostrado claramente su necesidad de captar mano de obra cualificada española, con cifras que en todos los casos superan los 500.000 trabajadores, entre ellos más de 30.000 ingenieros. El ritmo de crecimiento de Alemania, por encima del 3% del PIB en 2010, unido a la alta tasa de paro española (20%), y en particular, al paro juvenil situado por encima del 40%, establece un escenario favorable para que se produzca el movimiento laboral de trabajadores cualificados españoles hacia Alemania.

Desde un punto de vista coyuntural, y dadas las circunstancias, la oferta alemana no puede ser interpretada más que de manera positiva.  Esto no debe impedir, sin embargo, que reflexionemos sobre las repercusiones que pudiera tener en la competitividad futura de la economía española.

La fuerte crisis del sector de la construcción española ha venido a incidir en la necesidad de realizar un cambio de modelo productivo que tenga al conocimiento y a la innovación como principales guías para ganar competitividad en el futuro dentro de una economía globalizada. Este enfoque de crecimiento ya figuraba dentro de la estrategia de Lisboa y continúa reforzado dentro de la nueva estrategia Europa 2020.  

La revisión de la estrategia de Lisboa de 2010 [1] ya mostraba una situación preocupante de la economía española en relación a la innovación, situándola en 2010 en la posición 18 dentro de la Europa de los 27 (por debajo de la media Europa-27), y la reciente publicación (1 de febrero de 2011) del informe “Innovation Union Scoreboard 2010” [2] vuelve a situar a España en la posición 18 (“moderate innovator”), por debajo de la media. Adicionalmente, la tasa de crecimiento en innovación española sitúa a España por encima de la media pero en una posición intermedia (“moderate grower”), dificultando así la convergencia en innovación de España.

El informe “Innovation Union Scoreboard 2010” presenta también indicadores relacionados con los recursos humanos al considerarlos como elementos impulsores de la innovación. La posición número 25 en la que se sitúa España en relación a los recursos humanos indica, claramente, la existencia de un problema en este campo. En particular, en nuevos graduados de doctorado y en jóvenes de 20-24 años en posesión de estudios secundarios. No obstante, es preciso destacar la posición por encima de la media en población de 30-34 años con estudios terciarios.

A pesar de que Alemania no es uno de los países líderes en el indicador de recursos humanos (ocupa la posición 10), si se realiza una comparación país a país de Alemania con España se puede comprobar la existencia de un fuerte gap negativo para España tanto en nuevos graduados de doctorado (122 puntos de diferencia, siendo 100 el valor de la media europea) como jóvenes de 20-24 años en posesión de estudios secundarios (18 puntos de diferencia). Asimismo, las tasas de crecimiento de España también son inferiores a las de Alemania, y de valores negativos (-4,9% y -0,8%) en los dos indicadores en los que España está por debajo de la media de Europa-27.

Fuentes:

[1] The Lisbon Review 2010. Towards a more competitive Europe? World Economic Forum (2010).

[2] Innovation Union Scoreboard 2010. The Innovation’s Unión performance scoreboard for research and innovation (2011).