– Este nuevo entorno digital, coordinado por AIDIMA, tiene la ventaja de que está gestionado desde los distintos elementos de mobiliario de la vivienda sin necesidad de instalaciones de obra.

Una vivienda capaz identificar a cada uno de sus moradores y adaptar la disposición de sus elementos en función de sus hábitos y costumbres, proponer platos en relación a los alimentos disponibles, avisar de su caducidad, o regular el consumo de agua y su temperatura dependiendo del uso y su usuario, son algunas de las propuestas de domótica integrada en el mobiliario del equipo compuesto por cuatro empresas valencianas del sector del mueble -KENDO, KOO INTERNACIONAL, MODELCUIN, y ROYO GROUP-, coordinadas por AIDIMA, y el asesoramiento tecnológico de la empresa de domótica INMOMÁTICA.
El Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje, y Afines, AIDIMA, ha realizado la demostración, por primera vez en España, del funcionamiento autónomo de un espacio que recrea una minivivienda compuesta por mobiliario domótico, y que está integrada por una cocina, un baño, y salón con sofá inteligentes.
El proyecto de mobiliario domótico denominado “muebles conectados”, subvencionado por el Instituto para la Mediana y Pequeña Industria Valenciana (IMPIVA) y cofinanciado por el Fondo Europeo de desarrollo Regional (FEDER), ha logrado dar forma a un espacio único donde existe compatibilidad entre el mobiliario de distintos fabricantes y es capaz de responder a las necesidades del usuario, adaptándolo a su condición, al perfil de consumo energético, hábitos alimentarios, edad, o simplemente por ocio o actividad concreta, además de garantizar la seguridad y mejorar las condiciones de accesibilidad de personas con limitaciones.
Este nuevo entorno digital o hábitat inteligente tiene la ventaja de que está gestionado desde los distintos elementos de mobiliario de la vivienda sin necesidad de instalaciones de obra y con total compatibilidad entre sí o los sistemas domóticos ya existentes. Así, desde el sofá, que te ofrece música en alta fidelidad mediante su sistema de sonido incorporado, se puede acceder a las distintas funciones de la casa a través del panel integrado, para modificar iluminación, temperatura, música, películas, abrir la puerta, o conectarse a internet, entre otras funciones cotidianas. Es la primera vez que se presenta en España esta opción que supone la interacción total del individuo con su casa, a través del mobiliario.
Muebles conectados
Se trata de ver el funcionamiento de un hábitat “domotizado” que está integrado en el mobiliario, y que es, según los responsables del Centro Tecnológico AIDIMA y las empresas participantes, la definición de lo que va a ser en un futuro inmediato una vivienda, y que se configurará como un hábitat inteligente al servicio de las necesidades de sus moradores. Son los prototipos de una nueva generación de mobiliario: los muebles conectados.
“Mobiliario domótico: el hábitat del futuro”, como inicialmente se ha denominado a esta exposición, representa un cambio radical sobre el concepto actual de fabricación de mobiliario, y abre una vía de trabajo muy poco explorada hasta el momento, “que supone un reto para la industria valenciana del mueble, y proyecta un exclusivo valor de innovación adaptado a las necesidades del consumidor”, según han coincidido en señalar las empresas de este equipo pionero.
Muebles vivos
En este entorno tecnológicamente avanzado, el mobiliario traspasa su función habitual como elemento pasivo para transformarse en una fuente autónoma de información en interacción con su entorno. Es capaz de comunicarse, de transmitir y recibir órdenes desde la propia vivienda o el exterior, aportando máxima seguridad mediante sus alarmas técnicas y alertas sobre cualquier incidencia o anomalía, por ejemplo respecto de los marcadores básicos del cuerpo como temperatura, pulsaciones, tensión, a través de los tapizados o sistemas inalámbricos bidireccionales, que serán incorporados en una segunda fase de la iniciativa.
Los responsables del proyecto han indicado que el Centro Tecnológico AIDIMA quiere mostrar que la innovación en el sector del mueble tiene un largo recorrido, y que la tecnología más actual no está reñida con productos ni con empresas que cuentan con una larga tradición, que buscan permanentemente nuevas vías para su desarrollo futuro.