– El consorcio español IBE-RM, coordinado por la Fundación Ascamm, uno de los principales miembros que forman parte de TECNIO, investiga en materiales con prestaciones inteligentes para el desarrollo de nuevas aplicaciones de tecnologías de fabricación rápida.

Piezas que cambian de forma en respuesta a la humedad o a campos magnéticos. Materiales que mezclan substancias orgánicas para aumentar su resistencia y potencial biodegradable. El desarrollo de compuestos inteligentes aplicados a las tecnologías de fabricación rápida contribuirá a la creación de productos con funcionalidades innovadoras y sin limitaciones geométricas para muchos sectores, en especial para el médico.
Hablamos de uno de los frentes de estudio del proyecto IBE-RM, consorcio español de I+D que tiene como objetivo consolidar en España el uso de las tecnologías de Rapid Manufacturing a través del desarrollo de nuevas tecnologías, materiales y aplicaciones.
Una de las aplicaciones concebidas por el consorcio para el sector médico consiste en una pinza quirúrgica hecha de un polímero hidroactivo, el cual se cierra en contacto con la humedad. Esta pinza podrá ser utilizada como extremo de catéter en intervenciones menos invasivas. La misma aplicación podrá fabricarse con elastómeros magnetoactivos –plásticos capaces de modificar sus propiedades mecánicas o su geometría como respuesta a cambios de un campo magnético. Este material también puede aplicarse en el desarrollo de sensores biomédicos, ya que sus propiedades magnéticas pueden cambiar como consecuencia a cambios de ciertas variables de su entorno.

“Nuestra contribución al proyecto consiste en estudiar materiales con funcionalidades ‘inteligentes’ ya existentes en el mercado y adaptarlos según los requerimientos de las tecnologías de Rapid Manufacturing con las que trabaja el consorcio”, afirma Suny Martínez, del departamento de Ingeniería de Productos y Ensayos del Centro Tecnológico AIJU, líder de este subproyecto. “Con eso, ampliamos la oferta de materiales procesables a través de tecnologías de fabricación rápida. Nuevos productos innovadores serán desarrollados y se dirigirán a un gran número de sectores”, comenta.
Materiales ecológicos
La mezcla de materiales orgánicos con polímeros es una alternativa para aumentar la capacidad de degradación de los plásticos y reducir el impacto sobre el medio ambiente. Además, se pueden aportar mejoras en las características mecánicas del producto final, como mayor resistencia.
Con el objetivo de ampliar la carta de materiales para el procesado a través de las tecnologías de Rapid Manufacturing, el consorcio IBE-RM investiga en compuestos plásticos formados con cáscara de almendra para la tecnología SLS. Este método de fabricación se caracteriza por usar un laser para sinterizar el polvo, construyendo una pieza final capa a capa a partir de un diseño digital. Otra formulación actualmente en prueba utiliza la fibra de platanera sobre una matriz de poliuretano. Esta fibra natural actúa como refuerzo de dichos materiales y su uso en la fabricación de series cortas de piezas por colada en vacío resulta una alternativa viable al empleo de otro tipo de materiales para la obtención de piezas de propiedades mecánicas más elevadas.
Otros de las formulaciones en desarrollo dentro de este proyecto incluyen materiales biodegradables para aplicaciones en agricultura por ejemplo, materiales biocompatibles para medicina o termoplásticos convencionales que pueden ser procesados por tecnologías de Rapid Manufacturing para aplicaciones de juguete u ocio.
Rapid manufacturing
Las tecnologías de Rapid Manufacturing (fabricación rápida) permiten la obtención de prototipos o piezas finales altamente personalizadas y de geometría compleja a partir de la deposición continua de capas de material metálico o polimérico.
Liderado por la Fundación Ascamm, el proyecto IBE-RM tiene como reto desarrollar una tecnología de fabricación rápida MADE IN SPAIN. Para eso, el consorcio cuenta con la participación de 27 socios, entre empresas, universidades y centros tecnológicos.
La investigación dispone de tres frentes de acción: tecnologías de Rapid Manufacturing, desarrollos de materiales, e implementación de tecnologías de información y comunicación en procesos productivos.
Con duración prevista hasta 2012 y un presupuesto de 3,3 millones de euros para los dos primeros años, el proyecto está parcialmente financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, así como por la Unión Europea dentro del Programa Operativo de I+D+i por y para el beneficio de las empresas (Fondo Tecnológico) del FEDER.
Para más información, consulte:www.iberm.es.