El Instituto Andaluz de Tecnología (IAT), ha llevado a cabo un proyecto de I+D+i con el objetivo de aumentar la estabilidad de los productos pesqueros procesados, y en particular de las conservas de pescado, mediante el uso de antioxidantes de origen natural.

En concreto, en el estudio se han utilizado dos tipos de antioxidantes: el alfa-tocoferol(o vitamina E, presente de forma natural en una gran variedad de alimentos como los aceites de girasol y maíz) y el acetato de hidroxitirosol (presente de forma natural en el aceite de oliva). Además, se ha utilizado como producto pesquero procesado modelo,la mojama de atún en lonchas envasadas en aceite de oliva para facilitar la obtención de resultados en un corto periodo de tiempo.
De los resultados del proyecto se deduce que la adición de estos antioxidantes ha tenido un efecto protector, tanto sobre el contenido en ácidos grasos Omega-3, como en el aspecto y textura del producto durante el periodo de conservación, superando ampliamente el periodo de consumo preferente del alimento estándar. Este hecho supondría incrementar la vida útil de este tipo de productos en las superficies comerciales y por tanto su valor añadido.
El estudio, ha sido realizado en colaboración con USISA (una de las empresas más importantes del sector conservero) y sigue con la trayectoria de IAT en fomentar la mejora de productos a través de la I+D+i.
El proyecto ha recibido financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación (dentro del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica 2008-2011) y está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).