El Consejo de Ministros aprueba el Real Decreto-ley 8/2013 que lo recoge. Supone un logro de primer nivel de la Federación Española de Centros Tecnológicos, que viene trabajando desde hace varios meses con el Gobierno y el Parlamento, para conseguir iniciativas que favorezcan el pago de la deuda que las administraciones autonómicas tienen contraídas con éstos por trabajos de I+D+I ejecutados y justificados desde hace años.

Los Centros Tecnológicos han sido finalmente incluidos en el Plan de Pago a Proveedores, tal y como queda recogido en el Real Decreto-ley 8/203 de 28 de junio de medias urgentes contra la morosidad de las administraciones públicas y de apoyo a entidades locales con problemas financieros, aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros. Con esta medida se prevé que pueda solucionarse una problemática que estaba afectando negativamente al colectivo de Centros Tecnológicos y sobre la que FEDIT ha venido trabajando activamente desde hace varios meses.

Con esta decisión sin duda se contribuye a la continuidad de muchos Centros Tecnológicos que estaban viendo peligrar su supervivencia al tener que soportar grandes deudas de las Comunidades Autónomas por trabajos de I+D+I ya realizados y debidamente justificados en años anteriores.
 
Y de esta acertada medida no sólo serán beneficiarios los propios Centros Tecnológicos, sino miles de empresas, fundamentalmente Pymes, que podrán seguir disponiendo de la ayuda de éstos para mantener, a través del desarrollo tecnológico y la innovación, su alta competitividad y el crecimiento de sus exportaciones.

Las deudas contraídas por las administraciones públicas, principalmente autonómicas, con los Centros Tecnológicos por trabajos de I+D+I ya ejecutados y justificados, estaban ahogando a muchas de estas entidades, y se veía acrecentado porque en el primer Plan de Pago a Proveedores puesto en marcha en 2012 no estuviesen incluidos dada su no consideración como proveedores comerciales.
 
El trabajo desarrollado por FEDIT con destacados miembros del Ministerio de Economía y del Parlamento, ha posibilitado que finalmente se tengan en cuenta, lo que podrá ser un acicate para la supervivencia de los Centros Tecnológicos en aras de la mejora de la competitividad de la empresa española y la consecuente generación de empleo y riqueza en nuestro país.