– Su uso indiscriminado puede ser una de las causas del aumento de las resistencias bacterianas a ellos y como consecuencia que cada año fallezcan 25.000 pacientes en la UE por infecciones causadas por bacterias resistentes.

El correcto uso de los antibióticos es  vital  para la salud colectiva  e individual de los ciudadanos Europeos. Contrariamente a lo expuesto su uso indiscriminado puede ser una de las causas del aumento de las resistencias bacterianas a ellos y como consecuencia que  cada año fallezcan  25.000 pacientes en la UE por infecciones causadas por bacterias resistentes.
Con independencia de la perdidas económicas (se calculan unos costes sanitarios de  mas de 1500 millones de €) y disminución de la productividad, mas dramático es aún la perdida de vidas humanas, absolutamente irreparables y dramáticas.
Dada la magnitud del problema la Comisión Europea ha presentado un plan integral de acción contra las resistencias bacterianas a los antibióticos.
Uno de los elementos esenciales de este plan es el ofrecer  información rigurosa y contrastada sobre el uso adecuado de los antibióticos. Baste solo decir que el 53 % de los europeos creen que los antibióticos son útiles frente a los virus. En la misma línea un el 47% piensa que son eficaces contra los resfriados y la gripe, según se comenta en el último Boletín “Europa al Día”, del Departamento de Internacional de la OMC (Organización Médica Colegial).
Los antibióticos han sido uno de los grupos de medicamentos que mas han  aportado al control de las infecciones, marcando  un hito en la historia de las enfermedades infeccionas, haciendo viable el tratamiento de patologías que causaban estragos en la sociedad preantibiótica.
Este avance sin embargo se ha visto amenazado por la aparición de resistencias a los antibióticos  provocadas en gran parte por el uso inadecuado,  exagerado y en muchos  casos injustificado de antibióticos en circunstancia no necesarias.
El uso adecuado  de los antibióticos es el fundamento de la política de la Comisión Europea para  disminuir y prevenir las resistencias bacterianas.
No se trata de culpabilizar  a nadie. Se trata de racionalizar su uso. Y en esta faceta tanto médicos, veterinarios como pacientes deben ser conscientes de que su responsabilidad es esencial para vencer el gravísimo problema de las resistencia bacterianas a los antibióticos, comprometiéndose a informar e informarse y  a tomar las medidas pertinentes para el logro del objetivo propuesto.
La comisión Europea ha lanzado un Plan de Acción  que incluye siete medidas prioritarias y que señalamos a continuación:
• Asegurarse de que los antimicrobianos se utilizan adecuadamente en medicina y en veterinaria.
• Prevenir las infecciones microbianas y su propagación.
• Diseñar nuevos antimicrobianos eficaces o tratamientos alternativos.
• Cooperar con socios internacionales para reducir los riesgos de resistencia bacteriana.
• Mejorar el seguimiento y la vigilancia en medicina y veterinaria.
• Investigación e innovación.
• Comunicación, educación y formación.