– Mediante este proyecto, se ha podido verificar cómo una buena limpieza y mantenimiento de estos espejos repercute en términos de eficacia del sistema termo-solar así como de un sustancial ahorro energético. – Actualmente no existe ninguna técnica que permita verificar el nivel óptimo de limpieza que deben tener los espejos solares para tener un rendimiento óptimo.

El Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen (AIDO), trabaja en colaboración con la empresa LAINSA, perteneciente al grupo Dominguis, en el desarrollo de un nuevo equipo de limpieza con aplicación al sector de las energías renovables. El equipo se ha diseñado para la limpieza eficaz de los espejos existentes en los denominados campos solares.
A menor suciedad, mayor rendimiento
Una parte fundamental de los campos solares la componen los espejos solares y los colectores cilindro- parabólicos. Mientras los espejos se encargan de reflejar la luz solar, el colector cilindro parabólico tiene como función concentrar los rayos solares en un delgado tubo de apenas 7 cm de diámetro, llamado “tubo absorbedor”.
El estudio llevado a cabo por AIDO demuestra que a medida que se ensucian los espejos solares, su rendimiento óptico disminuye y por lo tanto su capacidad de producir energías limpias.
Por ello, el grado de limpieza de los espejos es fundamental para el rendimiento del campo solar. Cuanto mayor sea su nivel de limpieza mayor cantidad de radiación directa se concentrará en el tubo absorbedor que transforma la radiación solar en energía térmica. Este gesto, repercutirá directamente sobre el rendimiento del colector y en definitiva del campo solar.

Un sistema basado en medidas de reflectancia
AIDO se trasladó a la planta termo-solar de Puertollano (Ciudad Real) para evaluar “in situ” el sistema de limpieza diseñado por LAINSA. El trabajo se ha centrado en el diseño de un método adecuado para “medir” el grado de limpieza de los espejos, en base a medidas de reflectancia.
Los resultados obtenidos demuestran la necesidad de limpiar de forma continua los espejos, para evitar una pérdida de captación de radiación que reduzca las prestaciones de la planta. Algo tan simple como el polvo, puede afectar enormemente al plan de negocio de una central termo-solar, hasta el punto de producir una pérdida anual considerable tanto en energía como en términos económicos.
Las centrales termosolares en España
Según la Asociación de Asociación Española de la Industria Solar Termoeléctrica (Protemosolar) durante el año 2010 en España hay operativas un total de diecisiete centrales termosolares que han evitado la emisión a la atmósfera de 1.107.180 toneladas de gases de efecto invernadero (CO2) y ha ahorrado 16 millones de euros si se tiene en cuenta el coste de penalización por la emisión de C02.
De aquí al año 2013 se espera que en España haya un total de 60 centrales termosolares en funcionamiento  que en su conjunto contarán con alrededor de 2.500 MW de potencia instalada.