Por: Juan Carlos Merino Senovilla

Dado que estreno la sección de los centros tecnológicos parece conveniente hablar de crisis y tecnología mejor que de crisis e innovación.

En estos largos momentos donde nuestro tejido productivo esta debilitado, todo el mundo expresa que una de las soluciones esta en la innovación. Nadie la duda; en todos los foros se repite la formula sin cesar, llegando incluso a rozar la saturación. Suena a que nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.

La innovación no se improvisa, debe estar presente en cualquier empresa que quiera progresar. Si nos referimos a empresas industriales (el campo de actuación de los centros tecnológicos), la generación y mejora de la tecnología se hace imprescindible en cualquier situación; aunque se hace patente en circunstancias como las actuales.

La definición de tecnologías como <conjuntos de teorías y técnicas que permitan el aprovechamiento práctico del conocimiento científico> marcan los dos campos de acción básicos de cualquier centro tecnológico que pretenda servir al desarrollo industrial: generación de conocimiento científico y su aplicación practica en la mejora competitiva de las empresas. Esta ultima parte es la que nos preemitiría soportar mejor las crisis y aprovechar mejor los periodos de bonanza, es decir, tener empresa mas competitivas.

Parece que la solución la tenemos delante, de hecho es la formula que aplican los países que consideramos mas desarrollados. Para ellos además de hablar interminablemente del tema y tomar medidas que no hieran sistemas ciencia- tecnología  ya establecidos, habría que invertir en objetivos de corto plazo para salir de la crisis actual; focalizando los recursos en los instrumentos más efectivos para transferencia de tecnología al sector productivo. Las políticas científico-tecnológicas a medio y largo plazo deben ser las que consoliden las estructuras para ser mas competitivos y por tanto las mas relevantes. Lamentablemente en términos políticos las relaciones parecen ser las contrarias. Para que las estructuras más eficaces, como los centros tecnológicos, tengan la capacidad de apoyar el desarrollo tecnológico de las empresas necesitan una política de apoyo estable y dimensionada de acuerdo a los objetivos.

El desarrollo de la tecnología es una misión de todos, de la sociedad. Empieza en la formación, enseñando y estimulando a los alumnos a aplicar el conocimiento; que el desarrollo de tecnología Serra una labor reconocida socialmente y a ello podemos ayudar todos, prensa incluida como es el caso, debemos desarrollar una cultura tecnológica desde la base.

Para la generación de tecnología y su transferencia es fundamental el entorno, se debe convivir con proyectos, empresas, mercados y ciencia. Los centros tecnológicos son un entorno natural donde se desarrolla el carácter emprendedor del que tanto se habla. En castilla y León tenemos algunos ejemplos y  gracias al semanal que hoy se presenta tendremos oportunidad de difundir algunas de las tecnologías que aquí se desarrollan.

Juan Carlos Merino es Director del Centro Tecnológico Cidaut.

Publicado en el diario El Mundo deValladolid

INNOVADORES DE EL MUNDO

Nº 1 / Lunes 8 de marzo de 2010