En un momento en el que el sector TIC afronta una creciente falta de talento, impulsar la presencia de mujeres en tecnología se ha convertido en una prioridad estratégica: no solo para ampliar la base de profesionales disponibles, sino para asegurar que la innovación que marcará la próxima década incorpore todas las miradas y genere un impacto positivo en la sociedad.
En este contexto, ITI, centro tecnológico especializado en TIC, cuenta con una representación femenina del 27,33% en su plantilla (91 mujeres de 333 profesionales), una cifra especialmente relevante en uno de los sectores más masculinizados. Además, el dato refleja la incorporación de talento altamente cualificado: el 83,52% de las mujeres de ITI cuenta con titulación universitaria de perfil técnico (72,53% tituladas superiores y 11% ingenieras técnicas).
Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la directora gerente de ITI, Laura Olcina, ha subrayado el valor de avanzar en esta dirección: “este porcentaje tiene un enorme significado porque el sector TIC sigue siendo muy masculino. Pero, sobre todo, porque necesitamos todo el talento posible para responder a retos que afectan de forma directa al futuro”.

Olcina ha destacado que el impacto de la tecnología ya es transversal y decisivo en ámbitos estratégicos: “hablamos de soluciones que mejoran la salud, refuerzan la seguridad, hacen más competitiva la industria o ayudan a anticipar riesgos. En ITI trabajamos en proyectos con impacto real en la sociedad, desde la prevención y el diagnóstico hasta la gestión de emergencias y el uso inteligente del dato para mejorar la toma de decisiones”.
La brecha empieza en la cantera
El reto arranca mucho antes de la empresa: en la universidad sigue habiendo muy pocas mujeres en TIC. En España, solo el 15,9% del alumnado en estudios de ICT son mujeres, por debajo del 20,3% de media en la UE. Y esta realidad se traslada directamente al mercado laboral: apenas el 14,3% de las personas egresadas en Informática son mujeres, lo que reduce la cantera disponible en un sector con alta demanda y necesidad de talento.
Por ello, desde ITI se insiste en la importancia de actuar desde etapas tempranas. “Es fundamental que niñas y jóvenes cuenten con referentes y vean la tecnología como una opción natural. Si no ampliamos la base de talento, perderemos una parte imprescindible de la capacidad innovadora del país”, ha señalado Olcina.
Una apuesta sostenida que se traduce en resultados

La presencia femenina en ITI es consecuencia de un trabajo continuado en materia de igualdad de oportunidades, atracción de talento y promoción interna. El centro cuenta con Plan de Igualdad desde 2010 y ha sido reconocido con diferentes distintivos y premios por sus políticas y compromiso con la igualdad, entre ellos el Distintivo Violeta (Pactem Nord), el sello “Fent Empresa. Iguals en Oportunitats” (Generalitat Valenciana, 2019) y el reconocimiento del Ayuntamiento de València (2022) por su labor en este ámbito. Además, ITI es miembro de la Cátedra STEAM de la UPV, para potenciar el talento tecnológico femenino y sus investigadoras participan de forma regular en iniciativas de divulgación y fomento de vocaciones STEM para contribuir a un cambio estructural: más mujeres en tecnología significa más capacidad para innovar, más competitividad y más impacto social en los ámbitos que definirán nuestro futuro.


